Evento: La SCA: artífice del primer registro sonoro

Presentación por Marcelo Castelo y Guillermo Elías 

 

Aportes y antecedentes del fonógrafo

El negro de humo acompañó a la humanidad desde que el hombre comenzó a expresarse por medio de representaciones pictóricas o escriptorias.

En el Egipto y la China antigua se registra su empleo en la fabricación de tintas.

 

Carl Friedrich Wilhelm Ludwig. El quimógrafo

 

El médico y fisiólogo alemán Carl Friedrich Wilhelm Ludwig, nacido en 1816 es el inventor del quimógrafo  técnica de análisis experimental más antigua, que permitió por primera vez obtener una representación gráfica de los cambios fisiológicos como la presión arterial y las contracciones musculares ​sobre una cinta recubierta en negro de humo.

En 1852 el médico George Cammann, de Nueva York,  creó el primer estetoscopio binaural que servirá de modelo para el diseño de los auriculares aplicados  al fonógrafo.

El bibrógrafo de Duhamel es un aparato de demostración física, destinado a registrar sobre negro de humo la vibración producida por un diapasón.

 

  1. El fonoautógrafo. Leon Scott de Martinville

 

Fotografiar la voz humana.  Èdouard-Leon Scott de Martinville,  de profesión tipógrafo y librero, se interesó en registrar  una imagen del sonido luego de leer un libro sobre la anatomía de la audición humana  que estaba corrigiendo para imprimir.

El principio es el mismo del quimógrafo, es decir: el registro se realiza sobre un cilindro recubierto en negro de humo. Obtiene entonces la gráfica producida por la vibración en dos dimensiones (no permitía su reproducción).

Creó una sociedad con Rudolph Koening para desarrollar el equipo, que  de inmediato en 1857 es depositado en la Academia de Ciencias de París.

En 2008 The New York Times informa la reproducción de un fonoautograma grabado el 9 de abril de 1860.  Es una grabación de 10 segundos que se creyó al principio era la voz de una mujer cantando la canción tradicional “Au clair de la lune” (Claro de luna);  había sido descubierta  en un archivo parisino por un grupo de historiadores norteamericanos del sonido.

Científicos del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, en California,  reprodujeron el fonoautograma convirtiendo en sonido las vibraciones registradas en papel, empleando sistemas ópticos y una “aguja virtual” sobre escaneos de alta resolución.

David Giovannoni, historiador norteamericano del sonido que lideró los trabajos de investigación, presentó los hallazgos y reprodujo la grabación en público en la Universidad de Stanford, en California.

Posteriormente la grabación se ralentizó, a una velocidad de reproducción que se cree es la correcta, permitiendo oír la voz de un hombre que se estima es la del propio Scott de Martinville.

 

  1. Fundación de la Sociedad Científica Argentina

La SCA,  que cumple  146 años de existencia, es una de las entidades  más tradicionales, permanentes y altamente representativas interesadas en el fomento de la ciencia. Fundada en 1872, se transformó en  auspiciante  de  encuentros, viajes de estudios, promoción y realización de las primeras exposiciones  científicas e industriales,  sostén  de  las expediciones a tierras distantes del país, animadora de conferencias y  seminarios; dispuesta, siempre, a congregar  a las más destacadas personalidades  vinculadas a la ciencia y la cultura del país o de visita por él; evaluadora de proyectos, asesora del Estado, entre otras actividades.

La historia dice que, en junio de 1872,  un grupo de cinco  estudiantes de Ciencias Exactas (liderados por Estanislao Zeballos),  promovieron la creación de la SCA. En reunión realizada en el antiguo Colegio Nacional de Buenos Aires, se nombra una comisión directiva que tiene como  presidente a  Luis A.  Huergo y como vicepresidente, a  Augusto Ringelet, dando inicio  a sus actividades. Estimamos que las sucesivas asambleas ordinarias se  realizaran en el local del Banco Nacional, este dato lo tomamos del Courrier de la Plata en su número del uno  (febrero de 1878),  donde leeos una  cita a sus miembros a reunirse en ese lugar; dato importante para nuestra historia, porque en instantes recrearemos la experiencia en la que Cayol y Newman presentaran el fonógrafo en la SCA, hecho acontecido probablemente en el Banco Nacional  (Reconquista 93; hoy Reconquista y Perón (ex Cangallo), es decir a escasas cuatro cuadras del negocio de Carlos Cayol.

 

Este Banco Nacional, fue constituido por ley del 5 de noviembre de 1872 y funcionó hasta 1890. En 1891 fue reemplazado por el Banco Nación.

La sociedad funcionó luego en Virrey Cevallos 269 (hoy edificio  demolido), durante el período 1894-1933; en  ese local  se destacó la visita del físico Albert Einstein. En 1934 se traslada a su sede actual   de Avenida Santa Fe 1145.

 

Edison y la invención de la grabación del sonido reproducible

Del 12 de agosto de 1877, data el primer bosquejo del fonógrafo trazado a mano alzada por Thomas Alva Edison. Los intentos de grabación se extendieron hasta noviembre y diciembre de ese año, ya  que el último boceto data del 29 de diciembre. Comúnmente se tiene como fecha del primer registro sonoro el 6 de diciembre de 1877.

Se cuenta que Edison, mientras trabajaba para mejorar la eficiencia de un transmisor del telégrafo, notó  que la cinta de la máquina emitía un sonido similar  al de las palabras cuando se reproducía a alta velocidad. Esta observación hizo que se preguntara si podía grabar un mensaje telefónico. Comenzó a experimentar con el diafragma de un receptor  telefónico al que le colocó una aguja. Pensó que la aguja  podría dejar una huella para grabar un mensaje. Los sucesivos experimentos lo llevaron a utilizar un cilindro presurcado sobre el que colocó papel de estaño. Para su sorpresa la aguja al vibrar dejó trazado un surco con las incisiones producidas por la onda sonora. El estaño deformado por el paso de la aguja, había logrado crear una imagen del sonido en tres dimensiones.

El registro en tres dimensiones, al ser reproducido imprime en la aguja un movimiento mecánico similar al del momento en que fuera grabado, permitiendo su reproducción.

Las primeras noticias del invento llegadas a la zona del río de la Plata las trajeron publicaciones del extranjero como el Cientific American  (17 de noviembre de 1877),  esto es claramente previo al 6 de diciembre, dos días después, es decir el  8 de diciembre se hacía eco  La Ilustración Española y Americana (de España).

El primer periódico argentino en dar noticia del fonógrafo es el Courrier de la Plata del 24 de febrero de 1878. Las publicaciones incluían ilustraciones detalladas del fonógrafo, en las que seguramente se basaron Cayol y Newman para la manufactura del primer fonógrafo argentino.

(Se proyectan un fragmento de la película: Edison, The Man, de 1940, donde se describe la experiencia de Edison al descubrir la grabación del sonido reproducible).

 

1878- Smith y las primeras presentaciones públicas del fonógrafo en Buenos Aires

 

Periódico El Mosquito, 28 de julio de 1878.

Un señor Smith, que recorre en este momento las ciudades del Pacífico y se propone visitar nuestra ciudad ha tenido a bien hacerse preceder por el clarín de la fama y ha mandado aquí varios periódicos del otro lado del continente que hablan de su habilidad.

He aquí una muestra:

El señor Smith ha exhibido aquí los instrumentos llamados fonógrafo y pluma eléctrica.

 

Cantó en inglés una canción de niñeras, y fue grande la hilaridad entre el auditorio al oírla remedar por el fonógrafo. Es de notar, según nos informan, que las palabras castellanas las pronuncia con mas claridad que las inglesas, acaso por el mayor número de vocales que cuentan aquellas.  Remedó muy bien el canto del gallo, el sonido del pífano, la toz, etc.  Iremos a ver eso; el canto del gallo, la toz, todo eso bien imitado debe ser sublime, pero lo que debe ser sobre todo admirable  es un inglés que pronuncia mejor el castellano que su idioma. Eso solo ha de valer la plata que hará pagar por oír cantar su berceuse (canción de cuna) cómica.

Una aclaración: hasta la fecha la historia escrita del fonógrafo en la  Argentina daba como fecha de llegada las demostraciones realizadas en la calle Florida 195 en el aviso aparecido en El Mosquito el 29 de diciembre de 1878, lo cierto es que esas exhibiciones se publicaron en el mismo periódico desde el 22 de diciembre.

Merced a la investigación realizada por Marcelo Castelo se pudo constatar en  la Gran Guía de la Ciudad de Buenos Aires (1886; editada por Hugo Kunz y Cía) y dirigida por Edelmiro Meyer (pág 588);  que la dirección Florida 195, se corresponde con el Bazar de Novedades Norte-Americanas de J. A. Bennet.

 

  1. Carlos Cayol y Fernando Newman

 

Reconocidos hasta la fecha por ser “pioneros de la telefonía argentina”. El mérito alcanzado por estos dos técnicos eléctricos, consistió en establecer las primeras comunicaciones telefónicas en el país, además de  fabricar los aparatos empleados al efecto.  La historia hasta aquí conocida guarda también un lugar de privilegio para el padre de Carlos Cayol, Bartolomé Cayol, fabricante de cocinas de hierro, hecho que le convierte en titular de  una de  las  primeras industrias argentinas.

Marcelo Castelo, al descubrir en los Anales de la Sociedad Científica Argentina la sesión  del 2 de septiembre de 1878 arroja nuevos datos, desconocidos por completo. De allí se desprende que Cayol y Newman  no solo deben ser reconocidos como pioneros en la actividad telefónica, sino que también de la fonográfica.

A continuación Celebraremos los 140 años de la presentación del fonógrafo en la Argentina. Recrearemos la sesión del 2 de septiembre de 1878  en la que Cayol y Newman presentaran el primer fonógrafo fabricado en la Argentina y realizaran su demostración

 

Anales de la Sociedad Científica Argentina  (Actas de las Sesiones de 1878).

Asamblea- Sesión ordinaria del 2 de septiembre de 1878 Con la presidencia de  Huergo se abrió la sesión a las ocho y cuarto de la noche. Luego de tratar el tema: El catastro. Su conservación,  el  presidente invitó a los mecánicos Cayol y Newman, a que presentaran los aparatos fonógrafo y micrófono, construidos bajo su dirección.

Estos señores practicaron sucesivamente en ambos aparatos varios experimentos, y en seguida invitaron al presidente a que los repitiera por sí mismo. El presidente contestó a esta invitación pidiendo a  Cayol se sirviera dar lectura en el fonógrafo del preámbulo de las bases de la Sociedad y de su primer inciso; agregando que con ello deseaba significar que en esos momentos la Sociedad era fiel a los principios que la guiaban, concluyendo por felicitar a Cayol y Newman.

Leído que fue por Cayol el preámbulo y el primer inciso de las bases, Pico manifestó el deseo de pronunciar algunas palabras en el fonógrafo, que poco después repetía la siguiente felicitación, cuya constancia en el acta se acordó por indicación del  presidente: “los señores Cayol y Newman  merecen las felicitaciones de la Sociedad Científica Argentina, por la perfecta construcción de su aparato el Fonógrafo”.  Después de breves palabras de agradecimiento a la Sociedad pronunciadas por Cayol, a su nombre y en el de su compañero; se pasó a ocupar del último asunto que formaba la orden del día.

A continuación el preámbulo de las bases y el primer inciso de las bases de la Sociedad pronunciadas ante el fonógrafo:

 

“Bajo la denominación de Academia Científica de Buenos Aires se crea esta Asociación con los fines siguientes:

1º.- Llenar la falta de una corporación que fomente especialmente el estudio de las Ciencias Matemáticas, Físicas y Naturales con sus aplicaciones a las artes, a la Industria y a las necesidades de la vida social”.

 

(Recreación a cargo de G. Elías de las experiencias con el fonógrafo hechas por Cayol y Newman, utilizando un Tin Foil fabricado por él, en el que realiza las grabaciones antes citadas).

 

  1. El fonógrafo del Colegio Nacional de Buenos Aires

Destinado al gabinete de física, el Colegio Nacional de Buenos Aires, adquiere un fonógrafo de papel de estaño. El mismo ha sido manufacturado por el fabricante francés  Urbain Fondain, que fuera pionero en ese país. Se estima que este fabricante puede haber comenzado su producción a fines de 1878, pero el primer fonógrafo de esa marca debidamente documentado data de 1879. En sus productos introdujo variaciones de diseño, distintas pinturas y ornamentos, hasta su quiebra en 1881, en que pasa a manos de otro fabricante y distribuidor de equipos científicos,  Eugene Ducretet. Merced a estos cambios de diseño, podemos datar el ejemplar del Colegio Nacional, ya que no existen comprobantes de compra o importación que nos permitan  conciliar este dato.

El mismo está recubierto por una pintura con plomo de color bronce llamada “minio” y el fabricante introdujo algunas mejoras, que este aparato posee, por lo que podemos establecer que la fecha de su fabricación corresponde al año 1880.

 

1890- El fonógrafo en la Universidad Montevideo

 

Acerca de la repercusión del fonógrafo en el Plata, la revista Caras y Caretas, en el  número correspondiente al 17 de agosto de 1890 en la inspirada pluma del periodista, poeta y humorista español,  Eustaquio Pellicer, dice lo siguiente:

 

“La Universidad ha adquirido un fonógrafo. La otra noche lo probó ante numerosas personas invitadas al efecto.

El aparato, muy parecido en su forma a una máquina Singer, habló con fácil palabra e inspirados conceptos y cantó con voz algo engolada sí, pero ya exenta de sentimiento musical. La acción dramática no la pudimos apreciar, por estar guardada en una caja.

Uno de los concurrentes, creyendo que el aparato era una persona mal configurada, le preguntó:

¿Sabe Ud. si el Banco llamará a la conversión en la fecha que ha prometido el Gobierno?

Otro individuo, abandonó rápidamente el salón al oír hablar en inglés al fonógrafo, y cuentan que dijo al salir: “Hasta en los aparatos de física me he de encontrar con ingleses!!”

Según el Dr. Williman, el fonógrafo repite cuanto se le habla, de lo que deduzco que el perfeccionamiento del aparato no llega todavía a reproducir los discursos de muchos honorables señores que tienen asiento en nuestras Cámaras.

Verdad es, que para conseguir esto, basta inventar un aparato que pueda moverse a voluntad, de arriba abajo y de izquierda a derecha.

Para más propiedad, puede dársele la forma de una cabeza humana”.

 

  1. El fonógrafo en Tucumán (El circo Podestá-Scotti)

 

José J. Podestá en su libro de memorias Medio siglo de farándula (primera edición Buenos Aires Galerna, 2003)   describe su periplo circense por el ferrocarril que lo llevaba a Tucumán y Salta. Casi sin querer, narra la llegada del fonógrafo al norte de la República.

“En el año 1893. Bajo su amplia carpa de lona de 32 metros de diámetro, instalada en la calle Muñecas, de la poética ciudad de la caña, se hallaba actuando la compañía Podestá-Scotti.

Un tal De Paola llegó a Tucumán con una novedad, que había de ser un motivo de curiosidad para aquel buen público: “La caja que hablaba” y que no era sino un fonógrafo con cilindros grabados y trompetillas acústicas. De Paola, que era amigo nuestro, nos invitó para que impresionáramos unos cilindros ante el público. Accedimos gustosos, y ¡que sorpresa fue para la multitud, vernos cantar ante la caja aquella y comprobar después que, colocándose las trompetillas, volvían a oír lo que antes habíamos cantado! Tal descubrimiento resultó, por lo que es inútil decir que De Paola ganó una buena ponchada de pesos.

¡Y pensar  que hoy nos aburre soberanamente ese gran invento! ¿No nos pasará lo mismo mañana con la radiotelefonía?”.

 

 

  1. El fonógrafo en el Pabellón Argentino

 

Norberto Pablo Cirio ahondando en sus investigaciones sobre los afro-argentinos y especialmente sobre el payador Gabino Ezeiza, buscaba una cita sobre una posible grabación de Gabino en cilindros de cera, pero la búsqueda resultó infructuosa y a la vez fructífera, pues encontró un artículo en el periódico  Los Principios,  órgano de la asociación Juventud Católica de la Ciudad de Córdoba,  fechada el domingo 11 de noviembre de 1894 (año I, nº 166). En él, se transcriben tres alocuciones: una de Bartolomé Mitre (1821-1906), la segunda de Lucio V. Mansilla (1831-1913) y la tercera del José Eduardo Wilde (1844-1913). Y continuando la investigación pude constatar que también participó registrando su voz el escritor, periodista, abogado y político: Lucio Vicente López.

El Pabellón Argentino fue inaugurado el 14 de enero de 1894; no habiendo pasado muchos meses,  el 27 de octubre de 1894 se produce en San Juan el mayor movimiento sísmico acaecido en la provincia, con una magnitud de 9 en la escala Mercalli, extendiéndose en una región que comprendió las provincias de La Rioja, Mendoza, Catamarca, Córdoba y San Luis. Registrándose importantes daños materiales y pérdidas humanas.

La Sociedad de Beneficencia de Buenos Aires, conmovida por la catástrofe, decide brindar protección a sus hermanos. A tal efecto se instala un fonógrafo en el Pabellón Argentino, con el propósito de dar un espectáculo que atrajera  al público. Se invocó la presencia de distintas personalidades para  grabar alocuciones en él,  y de ésta manera juntar fondos para paliar el dolor y las pérdidas de los damnificados.

Descubrimos así otra aplicación del fonógrafo, ser objeto convocante para la ayuda humanitaria.

A las palabras de Mitre, sorprendido por su primera experiencia ante el fonógrafo, le siguen las de Mansilla que reflexiona sobre el corto tiempo de grabación que ofrece el cilindro de cera y finalmente, las de Wilde, invitado a registrar su voz, mediante una misiva que le enviara Delfinita Mitre  (Delfina Josefa Ambrosia Mitre, hija de don Bartolomé).

 

Habla el general Mitre

 

“Es la primera vez que me encuentro en presencia del fonógrafo, este instrumento maravilloso que realiza el sueño de las almas inmortalizando la más fugaz de las manifestaciones de la vida, que es la palabra hablada en el acento que le da la emoción con que se pronuncia. La primera idea que me sugiere es que será de desear que las vibraciones que fijan y prolongan la voz humana por el poder de la ciencia, repercutiesen ahora y siempre en todos los corazones argentinos, por el poder del amor, eternizando en ellos los generosos sentimientos de confraternidad en la desgracia, que las dolorosas catástrofes de San Juan y de La Rioja han despertado”.

 

 

  1. Primeros discos grabados en la Argentina

 

La firma americana Internacional Zonophone Company,  fundada en Camden New Jersey, en 1899, enviaba a sus técnicos a distintos países, con el fin de realizar series de grabaciones con intérpretes propios de esos lugares. Para 1902 se realizan en Rio de Janeiro una serie de tomas que incluían artistas argentinos. En el primer semestre de 1902  el técnico en grabación, Henry J. Hagen, realizó una serie de tomas fonográficas, entre las que figura la del  Himno Nacional, interpretado  por la Banda del Departamento de Policía de Buenos Aires, bajo la batuta del Maestro Rizutti.  Se editaron en una sola cara y con el sello Royal Record. Esta serie figura como dijimos, tomada en Rio de Janeiro, pero la publicidad aparecida en Caras y Caretas el 23 de agosto de 1902 (año V, n° 203) no deja dudas al respecto:  “DISCOS CRIOLLOS para Gram-o-fono o Zon-o-fono, tomados en Buenos Aires”.  El itinerante de Zonophone registró para esa misma fecha, a  varios artistas argentinos en su propia tierra, como Arturo de Navas, Amalia Colón, A. Perdiguero, Alfredo Munilla, la orquesta del Teatro San Martín, o la Banda de Policía. Más tarde lo harían: la Banda de Granaderos, Banda Zonófono, Romeu, Gómez, Colas, Munilla, López, María Antonieta Garay, Angel Gregorio Villoldo, Gregorio Giménez, Gabino Ezeiza, Lola García (con Villoldo), Arturo de Navas, J. Sanarán, Vicente Abat, José M. Madriaga e Higinio Cazón y solos de piano por Payá.

El lugar de grabación  de los primeros discos tomados en nuestro país fue la Tienda M.E. Repetto  (Cangallo 679),  a la sazón agente de Zonophone para la República Argentina desde 1902.

 

  1. El fonógrafo en la Antártida. El Antartic

Un claro ejemplo de la masiva y global difusión del fonógrafo para 1902, lo fundamenta la expedición de Otto Nordenskjöld a las inexploradas regiones antárticas a bordo del velero Antartic. Escribe en su libro Viaje al Polo Sur (1904):

 

“El fonógrafo nos proporcionó ratos de distracción, tanto más, cuanto que ninguno de nosotros se dedicaba a la música como ejecutante. Las antiguas y harto conocidas melodías volvíanse a oír con el mismo interés, y si conocíamos el artista que impresionara los cilindros del fonógrafo, entonces resultaban aquellas tanto más graciosas.

Pero fue, sin duda, una suerte que nos faltase ocasión para establecer comparaciones, porque la humedad tenía también sobre nuestra música una influencia singularmente dañina, y mucho antes de que pudiésemos abandonar los hielos polares, había callado para siempre el fonógrafo”.

 

Es de especial relevancia esta cita, porque integró la expedición sueca, el alférez de fragata argentino José María Sobral de 21 años.  Hundido el Antartic, que debía buscar a los expedicionarios, y en vistas a no tener noticia alguna de ellos,  el gobierno argentino organizó la expedición. La Corbeta Uruguay de Bandera Argentina llevó a cabo el difícil rescate.

 

  1. La expedición de Albert Fric y el primer registro fonográfico de carácter etnográfico realizado en la Argentina

Alberto Vojtěch Frič,  fue un etnógrafo, explorador, botánico y escritor checoslovaco.

Leemos en Anales de la Sociedad Científica Argentina (junio de 1906)

“La cuestión geográfica del Río Pilcomayo -conferencia por el Explorador  Albert Fric-. Hace ya dos años que pasé por esta capital para internarme en el Chaco argentino-paraguayo, llegar hasta Bolivia y después pasar al Brasil, con el propósito de hacer allí vida común con los indígenas de esas regiones, y estudiar sus costumbres, sus medicinas y también para hacer colecciones y destinarlas a los museos de Bohemia, mi patria.

Para que tengamos una idea sobre el desconocimiento geográfico y general, de la vasta región del Chaco y de lo altamente arriesgadas y peligrosas que eran estas expediciones transcribo el relato de algunos pasajes de la conferencia de Albert Fric.

De allí hasta la población principal de los indios pilagás, llamada Lagadik, continuamos nuestra marcha a pie, pues nuestros animales se hallaban en estado deplorable. En este punto tomamos a nuestro servicio 40 indios; atravesamos el Pilcomayo en jangadas y seguimos hacia el norte  hasta el encuentro de otro río, que nuestros lenguaraces designaron como otro Pilcomayo. Al atravesarlo, nos detuvimos un día a causa de la muerte de un joven guerrero pilagá, que fue mordido por una serpiente de cascabel.

La muerte de ese indio fue el principio de nuestros contratiempos, porque toda su familia, compuesta de diez personas, se volvió a sus tolderías; pareciendo que todos los demás se disponían a imitar el ejemplo de sus compañeros.

La falta de agua y de víveres comenzó a hacerse sentir, pues los indios de Sotegraik, que creíamos encontrar en el trayecto, se habían retirado incendiando los campos , desapareciendo de este modo la caza, que era nuestro alimento, viéndonos reducidos  a alimentarnos sólo de los frutos del algarrobo.

Así pasamos un día y una noche sin agua; y los indios, con intención de volverse, envenenaron al señor  Ronco con miel de la lechiguana colorada, por cuya causa debimos hacer alto cerca de una pequeña laguna. Sin embargo, éste no me informó sobre el origen de su enfermedad.

Más adelante escasearon hasta los algarrobos, no contábamos ya con nada para alimentarnos, hasta que a la orilla de un estero matamos tres venados y avistamos un gran número de garzas.

Aquí hicimos alto y el señor Ronco, ya mejorado, salió a cazar acompañado de algunos peones, quedando yo con uno de éstos y con un tal Romero, soldado de mi escolta.

Finalmente, los indios que nos acompañaban resolvieron no seguir adelante; y tal vez, para realizar esto, me ofrecieron a mí también de la misma substancia con que habían envenenado a Ronco. Yo no conociendo el efecto que producía esta clase de lechiguana, y con el hambre que experimentaba, comí de ella, y si no hubiese sido por mi lenguaraz José, que se apercibió y me avisó del peligro a que estaba expuesto, me habría envenenado sin duda alguna;  pues a pesar de la cantidad relativamente pequeña que había comido, experimenté sudores fríos y vómitos, todo esto acompañado de debilidad y dolores en todo el cuerpo.

El soldado Romero, que también había comido de esta miel, perdió el juicio durante algunos días, y en tal estado, intentó por tres veces suicidarse; hasta que el señor Romero, que volvía de la caza, ocultó el arma que poseía el pobre soldado.

El golpe más rudo que recibimos, fue ocasionado por la muerte de uno de los indios, que había sido mordido por una víbora de cascabel.

Es menester saber cómo temen los indios a la muerte. Al final mostraré en el fonógrafo una canción y los gritos que lanzan para espantar el espíritu del difunto.

En referencia a pie de página, el redactor de los Anales de la Sociedad Científica relata la experiencia de Fric y el fonógrafo.

Para demostrar  el miedo que tienen los indios a la muerte, lo que motivó el fracaso de la expedición por su mal proceder, hizo funcionar el señor Fric, en el fonógrafo, una canción ejecutada por el curandero de los indígenas para espantar el espíritu de la muerte”.

 

(1905-1909) Grabaciones de Lehman Nistche

Robert Lehmann-Nitsche, investigador y director del Departamento de Antropología del Museo de la Plata. Su inquietud lo llevó a recorrer el país con el afán de registrar voces y música autóctona en el período 1905-1909 en cilindros de cera. Actualmente esa colección pertenece al Berliner Phonogramm-Archiv del  Ibero Amerikanisches Intitut.

  1. El fonógrafo de la Escuela Industrial de la Nación Otto Krause

Enterado de la existencia de un fonógrafo en el Museo Tecnológico Ingeniero Eduardo Latzina, en la Escuela Industrial  Otto Krause, de inmediato me puse en contacto con su directora,  Mabel Colucci. Ella me refirió las historias que circulan en la institución:

Que el  Ingeniero Jorge Newbery fuera alumno de Edison en Drexel Institute, este dato publicado en cuanta biografía se escribe, es erróneo ya que Edison asistió solo a la inauguración del mencionado Instituto.

Newbery fue profesor del Otto Krause  y se desempeñaba, allá por el año del Centenario de 1910, como Director General de Instalaciones Eléctricas, Mecánicas y Alumbrado de Buenos Aires, por lo que se le encomendó la tarea de iluminar los frentes de los edificios públicos más importantes y de algunos paseos y calles. Los elementos eléctricos utilizados al efecto fueron adquiridos a la Compañía Edison. Asimismo inauguró en el Otto Krause una exposición de luminicultura. Se dice que dada la envergadura de la compra, y en ocasión de la fiesta del Centenario, Edison envió de regalo para la Escuela Industrial un fonógrafo, un retrato autografiado que reza: “A la Sociedad Argentina de Luminicultura con su firma” y un cilindro que traía grabado un mensaje en la  voz del propio Edison.

Efectivamente encontramos en una vitrina, partes de un fonógrafo Edison, el retrato autografiado, pero pude constatar que entre los restos de cilindros de cera, (material muy frágil por cierto) no existía ningún fragmento que contuviera huellas de grabación sonora.

 

(1931-1965)- Grabaciones de Carlos Vega

 

Fue el musicólogo y compositor Carlos Vega, quien iniciara en 1930  un proyecto de relevamiento musicológico del folclore argentino. El mismo consistió en un registro sistemático de campo, que sirve a las inquietudes etnográficas, sociológicas y antropológicas. En el año 1931 fundó el Gabinete de Musicología Indígena del Museo de Ciencias Naturales que luego se convertirá en el Instituto Nacional de Musicología.

Fragmento del artículo para la: Revista  Música e Investigación  (n° 24, revista anual del  Instituto Nacional de Musicología Carlos Vega:  Título del artículo:Los viajes de colección y estudio de la música tradicional realizados por Carlos Vega”  Autora: Nancy M. Sánchez

En el período comprendido entre los años 1931 y 1965, Carlos Vega realizó 37 viajes de estudios y así recorrió varias provincias argentinas y países  sudamericanos. Estas misiones científicas,  fueron avaladas y financiadas por diferentes organismos estatales.

 

 

Viaje- Año Lugar Colaboradoras Cuadernos N°
1 – 1931 Jujuy 1
2 – 1932 Jujuy 1
3 – 1933 Catamarca 1, 2, 3, 4, 5
5 – 1935 Santiago del Estero 6, 7, 8
7 – 1936 Córdoba s/cuaderno
8 – 1936 La Rioja 9, 10
9 – 1937 Bolivia, Perú, Chile 11, 12
10 – 1938 San Juan, Mendoza 13
11 – 1938 Salta 14
12 – 1938 Tucumán, Salta 15
13 – 1938 San Luis s/cuaderno
14 – 1939 San Luis 16
19- 1940 San Juan Isabel Aretz 17
20 – 1940 Cañuelas (Prov. de Buenos Aires) s/cuaderno
29 – 1941-1942 Buenos Aires, Neuquén, Chile Isabel Aretz[1]

 

18, 19
33 – 1942 Entre Ríos y Corrientes 20
38 – 1944 Córdoba, Catamarca 21
40 – 1944 Paraguay, Posadas (Misiones) Isabel Aretz 22
41 – 1945 Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja Sylvia Eisenstein 23, 24, 25, 26, 27
44 – 1946 San Luis, Mendoza Sylvia Eisenstein 28, 28A(bis), 28B, 28C
49 – 1947 Buenos Aires Sylvia Eisenstein 29
52 – 1951 Santa Fe Silvia Eisenstein 30
53 – 1951 Santiago del Estero Silvia Eisenstein 31, 32
54 – 1952 Buenos Aires Silvia Eisenstein 33, 34, 35
55 – 1952 Eva Perón (La Pampa) Silvia Eisenstein 36
56 – 1952 Corrientes Silvia Eisenstein 37
57 – 1953 Jujuy Silvia Eisenstein 38, 39
58 – 1953 San Juan, Mendoza Silvia Eisenstein 40, 40(bis)
59 – 1954 Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos Silvia Eisenstein 41
60 – 1954 Buenos Aires Silvia Eisenstein 42
61 – 1955 Buenos Aires Silvia Eisenstein 43
64 – 1958 Salta 45
65 – 1959 Salta 46
66 – 1960 Santiago del Estero 47
67 – 1963 Tucumán (Ángel Jorge Novati) [2] 48, 49
68 – 1964 Chaco, Formosa Ángel Jorge Novati 50, 51
70 – 1965 Cacharí, Azul (Prov. de Buenos Aires) 53
 

 

 

[1]    En el viaje 29 del INM, Carlos Vega e Isabel Aretz realizaron la colección juntos, según consta en el LRV, pag. 29.

[2]    En el LRV, figura que en el viaje 67 (Tucumán, 1963), Vega viajó solo, pero los comprobantes de gastos demuestran que fue acompañado por Jorge Novati (cf. CCV 48/1, 1963).

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Teléfono: +54 11 4816-5406
+54 11 4816-4745

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